Seguridad dentro y fuera de pistas

Seguridad dentro y fuera de pistas

Año tras año, en el CDIA ponemos especial atención a la seguridad a la hora de realizar deportes de invierno. Un factor clave como la seguridad es vital a la hora de pasar una buena jornada en la estación y puede evitarnos un fatal desenlace.

Para la práctica del deporte en pistaS, se establecieron las normas FIS, en pro de que cada persona tenga una actitud responsable en la nieve y saber cómo actuar ante un caso de accidente.

Estas normas afirman que las personas deben comportarse de forma que no pongan en peligro o perjudiquen a las demás, esquiando con control en todo momento y en una dirección que garantice la seguridad de las personas que se encuentran más abajo.

Escuchando atentamente a los profesionales del CDIA antes de bajar por las pistas de Baqueira Beret

Al entrar a una pista, debemos mirar hacia arriba y abajo para asegurarnos que esta está despejada, y al realizar un adelantamiento debemos dejar a la persona que adelantamos el espacio suficiente para que realice sus propios movimientos.

Si debemos parar, no lo haremos en lugares de poca visibilidad (o cambios de rasante), estrechos o peligrosos.

Evidentemente, todo el mundo debe seguir las normas y señales que se encuentran en las instalaciones de la estación. En caso de accidente, cualquier persona presente debe prestar ayuda y notificarlo al personal de la estación lo antes posible. Las personas implicadas, deberán intercambiarse nombres y direcciones.

A la hora de adentrarse fuera de pista, es muy importante que se lleve un equipo adecuado formado por protecciones (cascos, tortuga) y un equipo completo en caso de avalancha, compuesto por ARVA, pala, sonda y, a ser posible, mochila anti avalanchas. No está de más llevar walkie y un botiquín de primeros auxilios.

Deberemos practicar fuera de pista siempre acompañados/as, con hidratación suficiente y con provisiones de comida.

Sobre todo, es fundamental que observemos y nos informemos previamente de la meteorología, el estado de la nieve y el riesgo de aludes, y seguir a rajatabla las indicaciones y recomendaciones.

Con sentido común y una actitud responsable, reduciremos el riesgo de sufrir lesiones y dañar a otros/as amantes de la nieve, así que por el bien de todos/as, ¡la seguridad lo primero!