Historia de los Juegos Paralímpicos

Historia de los Juegos Paralímpicos

Antes de que se celebraran los primeros Juegos Paralímpicos, ya hubo atletas con discapacidad que compitieron en JJOO. El primero en hacerlo fue George Eyser en el año 1904, especializado en gimnasia que compitió con una prótesis en la pierna. También resalta la figura de Karoly Takacs, que disputó dos JJOO en la categoría de tiro con un brazo amputado, o la atleta ecuestre Lis Hartel, que padecía secuelas de polio y logró obtener la medalla en doma clásica.

Al hablar de JJPP, debemos referirnos a la figura de Ludwig Guttmann, un médico alemán que fue el pionero en organizar la primera competición deportiva para pacientes con lesión medular (ex combatientes de la II Guerra Mundial. Tras la celebración, Guttmann tuvo claro que quería crear una competición de alto nivel para aquellos/as atletas que padecían alguna discapacidad. Con esa premisa, organizó los primeros Juegos Internacionales en Silla de Ruedas que se celebraron simultáneamente con los JJOO de 1948. La siguiente edición, en el Londres de 1952, volvió a contar con otra competición de características similares y se conocen como los Juegos de Stoke Mandeville. Se les considera los precursores de los JJPP.

En el año 1960, el director del Centro de Lesionados Medulares de Ostia y amigo de Guttman, le propuso celebrar los Juegos de Stoke Mandeville en Roma, para hacerlos coincidir con la XVII Olimpiada, y así otorgar una mayor visibilidad al evento.

Así fue, y desde entonces los Juegos de Stoke Mandeville cambiaron de nombre a los Juegos Internacionales para Discapacitados/as, nombre que mantuvieron hasta que en 1984 el Comité Olímpico aprobó la denominación de Juegos Paralímpicos. Los primeros JJPP conocidos como tal, se celebraron entre el 19 y 24 de septiembre de ese mismo año. En esta competición participaron más de 400 deportistas de 23 países diferentes.

Con el paso de los años, los JJPP ampliaron el rango de atletas participantes dando cabida a personas que sufrían otro tipo de discapacidad como las visuales o las intelectuales.

A día de hoy, y gracias a la constancia y el trabajo duro, los JJPP son conocidos internacionalmente y cuentan con una gran aceptación en la sociedad.